Recetas, Repostería

Receta para preparar Merengue

Merengue

El merengue es un postre también conocido como suspiro o meringue que originalmente se hacía para calmar un poco el hambre a media tarde (de ahí la palabra merienda – merendinio). Es un postre ligero y delicioso cuyos ingredientes principales son claras de huevo y azúcar, a los que también se les puede añadir extractos de aromas como vainilla, coco o almendras. El merengue se suele utilizar sólo, como ya hemos dicho para degustarlo tal cual, o también para dar un toque final a otros postres o recetas para sorprender a nuestros amigos y familiares.

Hay diferentes tipos de merengue, pero nosotros compartiremos la receta más sencilla, apta para todo el mundo.

Los ingredientes que vamos a utilizar son:

  • 4 claras de huevos.
  • Una pizca de sal fina.
  • 250 gr de azúcar fina (o azúcar glass).
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (también puede ser de coco, de almendra, etc).

Preparación:

Una vez hayamos reunido todos los ingredientes, colocaremos en un bol las claras de los huevos con la pizca de sal. Las batiremos bien hasta conseguir una textura consistente. Ya montadas las claras, esparciremos el azúcar poco a poco mientras hacemos movimientos suaves, evitando así que las claras se desmonten.

Tras añadir el azúcar a las claras ya montadas, el siguiente paso es añadir el extracto del aroma que hayamos seleccionado, en nuestro caso hemos usado el de vainilla. Una vez añadido el extracto, colocamos el merengue en una manga pasteleria con una boquilla especial (por ejemplo de estrella) y sobre una placa para horno preparada con harina, mantequilla y azúcar, formaremos copos de merengue al gusto.

Si no se dispone de manga pastelera, se pueden realizar los copos con una cuchara.

Horneado:

Introducimos la bandeja con los copos preparados, en un horno previamente calentado, durante unos 60 minutos a una temperatura baja. Retiramos los copos ya horneados cuando se hayan secado tras este proceso.

El merengue de horno no se puede introducir en el frigorífico para conservar, puesto que si se humedece acaba estropeándose.